.

.
Hacer click para entrar

.

.
HACER CLICK PARA VOLVER AL SANTORAL

 


23 de Septiembre, Iglesia Romana
24 de Septiembre Iglesia Ortodoxa
Santa Tecla
Mujer que predicaba y bautizaba
Siglo I




(Arzobispado de Tarragona / CR) A finales del siglo II un sacerdote escribió las Actas de Pablo y Tecla, en las que se defendía el derecho de las mujeres a predicar, enseñar y bautizar, y ponía el ejemplo de Santa Tecla como ideal de la mujer cristiana virgen que evangelizaba, enseñaba y bautizaba. Para que la defensa de este derecho en la Iglesia tuviera más autoridad el sacerdote firmó las Actas con el nombre del Apóstol Pablo, como si fuera Pablo mismo quien lo hubiera escrito.
Las primeras comunidades cristianas nacieron en el territorio de la actual Turquía que se puede considerar la cuna del cristianismo a nivel mundial.  



Pablo y Tecla


Las actas explican que Tecla se convirtió al cristianismo escuchando la predicación de Pablo sobre la Resurrección de los muertos y de la espera inminente de Jesucristo Resucitado. Tecla comprendió el valor de dejarlo todo para el seguimiento de Cristo, y por tanto quiso renunciar al matrimonio y mantenerse virgen. Tecla estaba comprometida para casarse con un joven llamado Tamiris. Este hecho desencadenó la oposición del joven y de la madre de Tecla, que llegaron incluso a perseguirla, consiguiendo que el prefecto la condenase a muerte. Pero según las Actas de Pablo y Tecla, Tecla fue liberada por Dios de todos los tormentos (la hoguera y las fieras tanto terrestres como marinas). Finalmente es dejada libre y reencuentra a Pablo para ponerse al servicio del Evangelio hasta el momento de su muerte en Seleucia.
Tertuliano en el De Baptism explica que el autor del texto, un sacerdote de Asia, tras confesar que había hecho circular estas Actas en nombre de Pablo, fue depuesto de sus cargos. Sin embargo, las fuentes aseguran que no fue depuesto por errores doctrinales sino sólo por el hecho de haber utilizado fraudulentamente el nombre y la autoridad del Apóstol Pablo. Así, este documento sigue ofreciéndonos hoy el testimonio que la Iglesia de la mitad del siglo II había clérigos que no desaprobaban que una mujer pudiera desarrollar tareas misioneras y de predicación del Evangelio.
Asimismo, constata cómo en los inicios del cristianismo la pluralidad también existía en la Iglesia del mismo modo que existe hoy. De este modo el testimonio de Tecla es todavía hoy una voz que reclama la igualdad de las mujeres y los hombres a desarrollar tareas misioneras y de enseñanza en la Iglesia.
Tecla nació en Iconio (en la actual Turquía) en el siglo I. Tras su muerte, muchas Iglesias cristianas le dieron culto, adquiriendo una notoria popularidad entre los cristianos de los primeros siglos. En la liturgia de las Iglesias Orientales (Ortodoxas) se concede a Santa Tecla el título de "isapóstolos" (una palabra griega que significa "parecido a los apóstoles"). El culto a Tecla y su popularidad casi pasan por delante de otras mujeres que sobresalen en los Evangelios, como por ejemplo, María Magdalena que fue convertida por Jesús mismo y testigo ocular de su Resurrección.
También en el Congreso se quiere descubrir la analogía (semejanzas) de las Iglesias antiguas con Tarragona. Mayoritariamente sólo las Iglesias de los primeros siglos veneran a Santa Tecla y eso puede indicar como Tarragona participaba de los mismos movimientos y sensibilidades espirituales que las Iglesias antiguas del resto del mundo.