San Maximiliano
Obispo
Maximiliano fue el apóstol de la
región del Imperio Romano conocida con el nombre de Nóricum, que se extendía
entre Estiria y Baviera.
Según la tradición, fue él quien introdujo el
cristianismo en Lorch, cerca de Passau y sufrió el martirio; pero los detalles
que nos dan las "actas", que datan del siglo XIII, no merecen crédito
alguno. Según dichas actas, el santo nació en Cilli (Steiermark) de Estiria y,
a los siete años, se le confió a un sacerdote para que le educase. Algunos años
después, Maximiliano repartió entre los pobres su rica herencia y emprendió una
peregrinación a Roma. El Papa Sixto II le envió a evangelizar Nóricum, y el
santo fijó su residencia episcopal en I.orch; no obstante las persecuciones de
Valeriano y Aureliano, el santo sobrevivió veinte años y convirtió a numerosas
personas. Pero en el reinado de Numeriano, el prefecto de Nóricum lanzó una
nueva persecución, y San Maximiliano fue convocado para que ofreciese
sacrificios a los dioses. Al rehusarse a ello, fue decapitado fuera de las
murallas de la ciudad de Cilli, en un sitio que todavía se muestra a los
visitantes.