5 de Octubre
Santa Flora
Virgen
1309-1347
Patronazgo: protectora de las mujeres que llevan nombre de flor
En Beaulieu, virgen de la Orden de San Juan de Jerusalén, que se dedicó a atender a los enfermos pobres en un hospital y vivió íntimamente unida, con el corazón y el cuerpo, a la Pasión de Cristo. Gracias a la ayuda ocasional de un confesor que parecía comprenderla, la santa hizo grandes progresos en la vida espiritual, y Dios le concedió al fin las más extraordinarias gracias místicas. Se cuenta que en cierta ocasión fue arrebatada en éxtasis desde la fiesta de Todos los Santos hasta el día de Santa Cecilia, tres semanas después, y que durante todo ese tiempo no probó alimento alguno. También se cuenta que en otra ocasión un ángel le trajo la comunión desde una iglesia que distaba doce kilómetros del convento. El sacerdote que celebraba la misa en dicha iglesia creyó que por negligencia suya un fragmento de la hostia se le había caído del corporal y se había extraviado. Inmediatamente fue a consultar el asunto con la hermana Flora, cuyo don de sabiduría era ya famoso. La santa le recibió muy sonriente y le dio a entender que ella había comulgado con el fragmento perdido. Digamos de paso que esta leyenda se parece demasiado a un incidente semejante que se cuenta en la vida de santa Catalina de Siena. En otra ocasión, cuando santa Flora se hallaba meditando sobre el Espíritu Santo durante la misa del domingo de Pentecostés, se elevó cuatro palmos sobre el suelo y empezó a cantar, a la vista de todos los presentes.
Pero tal vez la más curiosa de sus experiencias místicas fue la sensación de que llevaba dentro de su cuerpo una cruz de madera de la que pendía el cuerpo del Salvador. Los brazos de la cruz le perforaban las axilas y le producían abundantes hemorragias; las hemorragias eran bucales en algunos casos y, en otras ocasiones, la sangre manaba de una herida que la santa tenía en el costado.
Se cuentan muchos ejemplos de las profecías de santa Flora acerca de acontecimientos de los que no podía tener ningún conocimiento natural. Murió en 1347, a los treinta y ocho años de edad. En su tumba tuvieron lugar numerosos milagros. El culto de santa Flora fue confirmado indirectamente, ya que la Santa Sede aprobó el oficio en su honor para la diócesis de Cahors.
"Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston