EPISCOPADO FEMENINO
IGLESIA CATÓLICA DE LOS MARIAVITAS VMRF DEL URUGUAY
27 de mayo de 2000
"Y nosotros, como clero y miembros de esta
Iglesia somos responsables de seguir regando el árbol, de sacar las malezas que
lo rodean y quieren devorar.
De seguir ocupándonos de que no se lo corte, de
dejar libres sus formas, de evitar que las plagas lo destrocen, de tomar la
responsabilidad de mantenerlo vivo y de que siga vivo después de nosotros. Es
lo que recibimos, en lo que nos incluimos y en donde nos injertamos para dar
vida a otros que deben llegar con el árbol, al fin de los tiempos. Es la
Herencia que recibimos y debemos dejar. Son los talentos, no para guardarlos, sino para multiplicarlos. Es lo que la Obra exige, es lo que el Espíritu Santo Impone. Un religioso Mariavita VMRF, nacido del fuego, un miembro, nacido del fuego, no está en las tinieblas, tiene destino de fuego, ¡por eso debe arder! Un Mariavita del " árbol de vida" se consume en el fuego de amor Divino que proviene del árbol. Quien no llega a ser ceniza no renace del fuego. Pedimos en este día al Señor, nuestro Padre Celestial, nos despierte del sueño de la distancia y de la incredulidad para hacernos servidores vivos, nacidos del fuego vivo, testigos de los Testigos y fieles soldados de María Madre Nuestra, en Hermandad con toda la Creación para iluminar al mundo en su marcha a la Gloria sin fin. Amén."
MADRE
NUESTRA